La historia de un icono: el Omega Speedmaster

Jorg Weppelink
09.10.2018
La historia de un icono: el Omega Speedmaster
Imagen: Bert Buijsrogge

 

Lo hermoso de los relojes es que pueden sobrevivir generaciones. Cuentan historias sobre logros, familias e individuos que a menudo son tan importantes como la excelencia técnica que con ellos se ha logrado. En el vasto paisaje de relojes hay algunos que se han convertido en iconos de la industria. Esta serie de artículos discutiremos los más importantes. Hoy nos centraremos en el reloj que se ha convertido en parte de una de las mejores historias de la relojería: el Omega Speedmaster.

El Omega Speedmaster podría ser el reloj más famoso jamás construido, porque formó parte de uno de los más importantes eventos de la historia reciente. El 20 de julio de 1969, Neil Armstrong y Buzz Aldrin fueron los primeros seres humanos en pisar la Luna. Pero no es ahí donde comienza el legado del Speedmaster. En este artículo, revisaremos brevemente la historia de este modelo y discutiremos por qué es un reloj tan emblemático y apreciado. Durante los últimos 60 años, Omega ha lanzado al mercado un número increíble de Omega Speedmasters y sería imposible describir la gran variedad de modelos en un solo artículo. Por lo tanto, considere estas líneas como una primera introducción al Omega Speedmaster, con especial interés en el Omega Speedmaster Professional (Moonwatch) ya que este reloj será siempre recordado como el primer reloj usado en la Luna. Pero empecemos por el principio, más de una década antes de que el ser humano pusiera el pie en la Luna.

 

 

Los inicios de Omega Speedmaster

En 1957, Omega lanzó un trío de relojes que se han convertido en famosos iconos de la marca y del mundo de los relojes tal y como lo conocemos hoy en día. El trío consiste en el Omega Seamaster 300 (CK2913) el Omega Railmaster (CK2914) y el Omega Speedmaster (CK2915). El Speedmaster fue presentado inicialmente como un cronógrafo deportivo, inspirándose en los relojes de la consola de instrumentos que lucían los deportivos italianos a finales de los años cincuenta. El reloj se caracteriza por su aspecto deportivo con sus asas curvas, esfera negra y amplias agujas de flecha.

En el momento de su presentación, el Speedmaster era el primer reloj de pulsera de cronógrafo en el mundo con una escala de taquímetro en el bisel en lugar de impreso en el dial, una característica diseñada para el beneficio de los conductores de coches de carreras. El reloj recibe su impulso del legendario movimiento Omega calibre 321, con un cronógrafo de rueda de pilares. Este movimiento basado en el calibre 2310 de Lemania fue utilizado por Omega hasta 1968. Sin embargo, el primer Speedmaster es lo que muchos consideran el “Santo Grial” de los relojes. Como estuvo en producción solo dos años y las piezas existentes tienen 60 años, actualmente hay muchos ejemplares circulando en el mercado. Si desea comprar uno y tiene la suerte de encontrarlo, espere invertir decenas de miles o, posiblemente, un par de cientos de miles de euros por un ejemplar en buenas condiciones.

 

Omega Speedmaster CK2998-1
Omega Speedmaster CK2998-1Imagen: FratelloWatches

 

Los primeros años de la exploración espacial

Omega no creó el primer Speedmaster para ser el primer reloj en llegar a la Luna. La conexión con la NASA se estableció con el segundo modelo del reloj: la referencia CK2998, que sustituyó a la referencia inicial CK2915 dos años después de su presentación. El nuevo modelo fue el que los astronautas de la NASA Walter Schirra y Gordon Cooper compraron en 1962 para usar durante las misiones espaciales. De hecho, Schirra llevó su Speedmaster CK2998 a bordo del Sigma 7, durante la misión Mercury Atlas 8 (octubre de 1962). Fue el primer viaje del Speedmaster al espacio.

 

 

El reloj que hizo historia

El viaje del Speedmaster llegó a su punto más alto con la misión Apollo 11. El equipo de esta misión estaba formado por los astronautas Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins. Los tres astronautas llevaban ceñido al traje espacial sus propios Omega Speedmaster Professional. Armstrong y Aldrin, que pusieron el pie en la superficie de la Luna, llevaron el Omega Speedmaster Professional 105.012 durante la misión, aunque solo Aldrid descendió con el suyo. Collins, que se quedó en el módulo de Comando del Apollo 11, llevaba la nueva referencia Speedmaster 145.012. Este fue el comienzo del legado histórico de esta colección.

La referencia de Omega Speedmaster 105.012 es la Speedmaster se convirtió en el Speedmaster tal como lo conocemos hoy en día. Omega ya había introducido las agujas blancas en el Speedmaster para una ofrecer mejor legibilidad y para el 105.012 Omega decidió aumentar también el tamaño de la caja a 42 mm, introducir botones más anchos que están protegidos por el diseño de la caja y protectores de corona. Otro cambio fue la adición de la palabra ‘Profesional’ debajo de ‘Omega Speedmaster’. La referencia de Speedmaster 145.012 es similar a la 105.012, pero cuenta con botones más grandes. Ambas referencias son, en esencia, el verdadero Moonwatch. Si desea comprar cualquiera de estos modelos, espere pagar alrededor de 7.500 euros.

 

 

El secreto del éxito

También es bueno dar un paso atrás y echar un vistazo rápido a lo que hace que este diseño particular del Omega Speedmaster Professional haya alcanzado tanto éxito y por qué no ha cambiado drásticamente desde la introducción de la referencia 105.012 en 1964. El secreto de este éxito está una combinación de elementos que funcionan en conjunto a la perfección. En primer lugar, Omega eligió utilizar una esfera negra y unas agujas blancas que crean el contraste ideal en color para ofrecer una legibilidad perfecta. En segundo lugar, Omega logró crear una esfera con tres subesferas secundarias que resultan perfectamente legibles, sin importar dónde estén los marcadores de hora y minuto. Esto se debe en parte a que las agujas son muy delgadas y en parte porque el diseño de los elementos es simple, con estilo contemporáneo y efectivo en su colocación. Permite que el diseño en general sea ordenado, práctico y atractivo, manteniendo un carácter distintivo único al Speedmaster. Este modelo no solo ha ocupado su lugar prominente en la historia sino también en los corazones de las personas, y se ha convertido en el diseño más icónico de un reloj cronógrafo.

 

El Speedmaster Professional tras el aterrizaje en la Luna

El sucesor de las icónicas referencias Moonwatch fue la referencia Omega Speedmaster 145.022, el primer Speedmaster que no incluía el legendario calibre Omega 321. En su lugar, el nuevo Speedmaster Professional presentaba el calibre Omega 861, un cronógrafo más simple y menos costoso, controlado por un sistema de palancas. Una decisión basada en el éxito del Speedmaster después del aterrizaje lunar y el deseo de producir ediciones más grandes para satisfacer la gran demanda. Además de eso, apareció alrededor de la época en que comenzó la revolución del cuarzo y las marcas suizas tuvieron que tomar medidas para mantenerse en el negocio y continuar con su legado.

Por fortuna, la referencia Speedmaster 145.022 demostró ser un modelo muy exitoso para Omega, tanto comercial como técnicamente. El reloj fue el primer modelo que se presentó al público tras el alunizaje y también fue la referencia que se empezó a usar en 1978 para las misiones del transbordador espacial. Permaneció en producción hasta 1982, cuando fue reemplazado con la referencia 145.0022, que estuvo en producción hasta 1988. En 1988, Omega cambió sus números de referencia porque comenzó a usar su nuevo PIC (Código de identidad del producto), y el nuevo Speedmaster Professional se presentó con referencia 3590.50. Fue reemplazada por la 3570.50, en producción desde 1996 hasta 2014. Los cambios más importantes para esta referencia vinieron en 1997 con la introducción del movimiento Omega calibre 1861, una pequeña modificación del calibre 861, y el uso de Luminova, en lugar de tritium, en la esfera y las agujas.

 

 

El Speedmaster Professiona actual

Todo esto nos lleva al Omega Speedmaster Professional actual. En 2014, Omega presentó un nuevo Speedmaster Professional que viene con una gran caja de presentación, una lupa, dos correas adicionales y una herramienta para cambiarlas. Este último modelo tiene el número de referencia 311.30.42.30.01.005 y se podría decir que este Speedmaster Professional es la versión actual de ‘Moonwatch’. Lo que define a este Speedmaster es el hecho de que, en el transcurso de más de cincuenta años, el diseño y la técnica del reloj se han mantenido prácticamente inalterados. El Speedmaster Professional actual es en esencia el mismo reloj que el reloj que se presentó en 1964. Y esto no solo es un testimonio del increíble éxito del reloj, sino que también muestra la absoluta dedicación de Omega para producir ese modelo, que es una pieza especial de la historia del reloj. Una pieza de historia que estuvo a punto de desaparecer. En la década de 1990, algunos ejecutivos de Omega tuvieron la luminosa idea de detener la producción del Speedmaster Professional.

Afortunadamente, esto no llegó a suceder y en 2017 Omega celebró el 60 aniversario del Omega Speedmaster, Seamaster 300 y Railmaster con la presentación de ediciones especiales del 60 aniversario para cada modelo. El Speedmaster que presentamos en esta trilogía rinde homenaje al Speedmaster original de 1957. Para celebrar la aparición del Speedmaster más icónico, tendrá que esperar hasta 2019. Ese año marca el 50º aniversario del alunizaje, por lo que puede esperar que Omega rinda un gran homenaje a su Moonwatch.

 

 

Ahora, para que quede perfectamente claro, el Speedmaster Professional no es el único Speedmaster que existe. Con los años, Omega ha lanzado un increíble número de Speedmasters, todos con su propia historia. Algunos son parte del legado de Moonwatch y muchos de ellos no lo son. Solo eche un vistazo a las colecciones actuales de Speedmaster y verá la gran variedad de Speedmasters disponibles. Es un hecho que el Moonwatch actual no es el Speedmaster más avanzado técnicamente. Si desea una versión superior moderna y técnica de Moonwatch, puede optar por un Speedmaster ‘Dark Side Of The Moon’ en cerámica. O si le gusta que su Moonwatch pertenezca a una edición más limitada, también hay muchas más opciones, por ejemplo, con las ediciones de Speedmaster Snoopy. Todos estos relojes son parte de la historia de Omega Speedmaster. Así que siga adelante y descubra el legado de Omega Speedmaster. Es una historia que también puede ser suya por unos 4.300 euros. Y por ese precio podemos decir que el Omega Speedmaster Professional Moonwatch, el reloj con la mejor historia que jamás se haya contado, resulta más que asequible.

 

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De Jorg Weppelink
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